Dragon Ball Z: lo que mola y lo que no

Los kame hame ha se vuelven más grandes

Siguiendo con el análisis del manga de nuestras vidas, que ya empezamos hace unos días, hoy toca hablar de cuando el pequeñajo se hizo mayor y empezó a tener descendencia. Gohan super saiyan fue uno de los amores de mi infancia, al contrario que muchas otras, quienes suelen preferir a Trunks, y con la pubertad vinieron muchos más problemas, tanto para mis hormonas como para Freezer. Seguid leyendo la segunda parte:

¿Qué nos mola?

Dragon Ball Z (resaltar que esta diferenciación solo se da en el anime, el manga conserva el título original, pero ya he hecho referencia anteriormente a que ambos medios van demasiado de la mano como para que merezca la pena separarlos) cumple con una de las reglas de oro de las secuelas: hazlo más grande. Ejemplos de esta máxima hay a patadas, pero por mentar algunos, ahí quedan Aliens, el regreso (Aliens, 1986), Terminator 2: El Juicio Final (Terminator 2: Judgment Day, 1991) o El Imperio Contraataca (Star Wars: The Empire Strikes Back, 1980). Tanto héroes como villanos sufren un crecimiento geométrico, sus ataques son más poderosos, ahora no solo tumban adversarios más altos que ellos, sino que pueden hasta reventar el planeta en el que se encuentran; las amenazas toman un cariz mucho más maquiavélico y personal, con acciones nacidas de la víscera y del odio; los personajes se ven forzados a madurar, y eso que es en esta parte de la historia donde empiezan a proliferar los benjamines, pero eso no evita que Célula le arranque su infancia de cuajo a Son Gohan. Como diría Christopher Nolan, es una versión “más oscura y adulta”.

 ¿Qué nos chirría?

Por grande que se hiciese, esa expansión no repercutió positivamente en todos los personajes, y no me refiero solo a que apareciesen nuevos personajes desaprovechados, fenómeno muy común por otra parte, sino a que se desvirtuaron algunos de los personajes clásicos, quedando con suerte en un tercer plano y bastante diluidos. Especialmente sangrante es el caso del pobre Yamcha, quien pasa de ser un bandolero con terror a las mujeres a pincharse a Bulma, para finalmente reducir su capacidad de molar a que tiene una cicatriz chula en la cara… Y esto es extrapolable también al gran evento que dio origen a la serie: la búsqueda de las bolas del dragón. Durante la saga de Namek se mantiene la aventura increíble y difícil de hacerse con todas ellas, y encima en un cambio de escenario y hasta de dragón (la aparición de Palunga fue una gran sorpresa para todos), es cierto. Tan cierto como que cada vez las búsquedas duran menos tiempo y son más frecuentes, siendo hasta la solución a las tramas, casi sirviendo más como deus ex machina que como motor de la trama, y es que uno no puede quitarse la sensación de “da igual lo que pase, ya lo arreglarán con las bolas”. Menos mal que Toriyama aún fue precavido y les puso ciertas limitaciones.

 ¿Qué nos divide?

La saga de Buu, que marcó el final del manga, divide mucho a los fans. Hay quienes piensan que se le da demasiadas vuelcas de tuerca a recursos y elementos ya manidos dentro de la serie. Otros (entre los que me encuentro, no olvidemos que esto es un texto puramente subjetivo), aducen que precisamente esta saga es la que más busca una vuelta al humor que dejó atrás sin renunciar a la seriedad adquirida con el paso del tiempo. Personalmente, considero que tiene un punto a favor muy grande: Buu. El villano de esta saga pasa por más transformaciones que festivos hay en España, luciendo una gran variedad de diseños, de los cuales quisiera destacar especialmente cuando absorbe a Gotenks. Sinceramente, que un bicho hecho de chicle rosa llegue a ser verdaderamente intimidatorio merece una ovación.

2017-05-17T13:12:41+00:00 Mayo 13th, 2015|Etiquetas: , , , , , , , |8 Comentarios

8 Comentarios

  1. Fernando 13 Mayo, 2015 en 2:39 pm - Responder

    Estoy completamente de acuerdo con el tema del ninguneo de algunos personajes; a mi, el que me resultó sangrante fue el como se borran de casi un plumazo a Ten Xin Han, que en Dragon Ball era molon como el solo (mi favorito!!!) y partía mas la pana que Chuck Norris cabreado. Otro personaje “borrado” (aunque pintaba muy poco) fue Lange, la chica cambiante, en un capitulo y aa traicion….zas!!! dejó de aparecer.
    Otra cosa que me sacó de quicio en DBZ fué el modo de PERDER EL TIEMPO en algunos capitulos, ya sea a base de alargar los resumenes,insertar recuerdos o alargar escenas de transformaciones, curaciones y otros -ones (cojones!!! 😉 ). Lo de la curacion en el tanque regenerativo de Goku fué insufrible (mas de 10 capitulos para 5 supuestos minutos!!!!) o la creación del SuperBolaraco de Energía Vital lo mismo mismito.
    De la saga de Buu puedo decir poco porque solo seguí sus inicios y desde luego al comienzo tiene mucho del sentido del humor de DB (el entrenamiento de Videl o las andanzas de SonGohan como superheroe son de mearse) pero a la que se ponen en serio con lo de Buu, empecé a ver mas de lo de DBZ Freezer, pero no juzgo porque como dije, vi poquito de esa epoca.
    Jo la parrafada que me ha salido, a los que esten despiertos anunciarles que se sirven refrescos y algo de picar a la salidas. Muy buenas a todos!!! 😀

    • En Pelotas 14 Mayo, 2015 en 9:00 am - Responder

      Fíjate si ningunean a la pobre chica, que en mi memoria solo sale en Dragon Ball y no ha sido hasta ahora que he caído en que también hacía una mágica y breve aparición en DBZ. El caso es que, con lo dado que es Toriyama a exprimir su gallina de los huevos de oro, que hasta ha creado una “precuela” horrible de Dragon Ball sobre cómo Bardock y su mujer mandan a Goku a la Tierra (plagiando descaradísimamente a Superman) o ha revelado como gran primicia los nombres de los bandoleros que sirvieron de baso para la creación de A-17 y A-18 (atento: Lapis y Lázuli, olé tus cojones, Toriyama), me sigue sorprendiendo que no haya sacado una saga o especial mega-absurdo en el que cuente CÓMO COJONES SE HIZO ESA CICATRIZ YAMCHA XD (mi teoría es que se hizo muy fan de Ruroni Kenshin)

  2. Fernando 14 Mayo, 2015 en 9:37 am - Responder

    Pues ahora que lo dices, cicatriz en el mismo sitio y casi la misma forma…no me extrañaria en absoluto

  3. El Elegido 15 Mayo, 2015 en 1:09 pm - Responder

    Dejaron de vérsele las tetas a Bulma, pero introdujeron a A-!8, sex-symbol donde las haya.

    • En Pelotas 15 Mayo, 2015 en 1:39 pm - Responder

      Pues no me sacaba la vena lésbica ni nada la robotita sexy esa…

    • Fernando 15 Mayo, 2015 en 3:02 pm - Responder

      A-18 lo petaba, y mas fría que un turista del otro lado del Muro….como pudo camelarsela Krilin?

      • En Pelotas 15 Mayo, 2015 en 3:55 pm - Responder

        Ay, tienes que ser rubia para entender los encantos de salir con un chico bajito y calvo <3

  4. Fernando 16 Mayo, 2015 en 2:21 am - Responder

    Tambien tendrá que ver que le librara del dispositivo de autodestrucción que tenía en su preciosa carcasa…

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