Marta Masana tiene mucho arte

Entrevistamos a la autora de Mocca Café

El mundo del webcomic es grande y vasto, casi inagotable, pero eso, cuando un webcomic triunfa, como es el caso de Mocca Café, solo se puede deber a dos cosas: alguien ha enseñado las tetas o de verdad nos encontramos ante un producto de calidad. Marta Masana, que yo sepa, todavía no ha enseñado nada, y basta echar un vistazo a su página web o a su página de Facebook para darse cuenta de que esta chica lo vale, y mucho. Mocca Café, a nuestro ver, es uno de los mejores webcomics españoles del momento, y hemos tenido la grandísima suerte de poder charlar con su autora, quien además ha resultado ser un encanto y nos ha dejado hacerle esta entrevista. ¡Seguid leyendo!

Para quienes no te conozcan, ¿cómo te definirías y qué es lo que más destacarías de tu currículum?

De momento digo que soy “dibujante”, pero últimamente tengo ganas de presentarme como “historietista”, que queda bastante elegante. Desde luego mucho mejor que “webcomiquera”. Jajaja, no sé, el caso es que dibujo comics en internet. Particularmente dibujo Mocca Café, un webcomic sobre tonterías de mi día a día. También soy estudiante, pero menos.

En tu webcomic retratas escenas cotidianas con un toque de humor, ¿es tu vida una fuente de inspiración, o también tomas cosas de quienes te rodean?

Todas las tiras son 100% autobiográficas y más que contar mis situaciones cotidianas, son una forma de sacar cómo me siento ante ellas. En el fondo mi webcomic es mi terapia particular, una forma de recordarme regularmente que es mucho mejor reírme de mis movidas que dejar que me afecten. Igual suena egocéntrico, pero no sería lo mismo incluir en Mocca Café alguna situación que no me hubiera pasado a mí directamente. Eso me lo reservo para futuros proyectos, jajaja.

Tienes un estilo muy propio especialmente a la hora de colorear, que solo usas un color en distintos tonos, ¿a qué se debe?

Empezó siendo una cuestión puramente práctica, sencillamente para ahorrarme todo el agotador proceso de elegir paletas que combinaran bien. Pero me fui dando cuenta de que, haciéndolo así, las tiras adquirían una coherencia entre sí. Un dibujante siempre busca desesperadamente encontrar una unidad estilística en lo que hace; es una sensación súper satisfactoria mirar todos tus dibujos y que parezca que, de algún modo, forman parte de un todo. Es curioso, porque siempre pensé que mis dibujos serían un despiporre de colores súper saturados y al final los he acabado usando de forma más bien minimalista.

¿Se ha visto alguien reconocido en tus viñetas? Y, de ser así, ¿para bien o para mal? Es más, ¿REALMENTE era ese alguien o solo se trataba de una persona muy susceptible?

Mi novio Pablo es un personaje casi omnipresente en mis tiras -es lo que pasa por compartir el día a día con una dibujante, ¡ja!-. Pero por lo general soy algo reacia a incluir en mis tiras a la gente de mi alrededor por una sencilla razón y es que es como decirles lo que pienso de ellos y cómo los veo, a la cara. Además, me encanta caricaturizar las particularidades de la gente y me da un poco de miedo que algún día alguien se ofenda. Eso sí, cuando he dibujado amigos las reacciones siempre han sido muy positivas.

¿Cómo llegaste a decidirte por publicar un webcomic?

La verdad es que no era algo que en principio tuviera entre mis planes. Cuando empecé a dibujarlo estaba concentrada en el diseño de personajes y el desarrollo visual, fantaseando con entrar algún día en Disney o en Pixar… y por supuesto deprimida perdida porque mi nivel estaba a años luz para siquiera tener una remota posibilidad… Así que cogí las cosas y me fui a vivir al piso de unos amigos en Barcelona  durante un mes, me apunté a una academia de dibujo clásico y me propuse hacer todo lo que estuviera en mi mano para mejorar. Estaba tan motivada con mi pequeña aventura que decidí contar lo que me pasaba a través de pequeñas tiras que iba subiendo en un blog. ¡No he parado desde entonces!

En mi caso, la experiencia fue tan buena y enriquecedora que acabó desplazando lo demás y el cómic se ha convertido en mi ámbito prioritario, al menos de momento. Pero le recomiendo a cualquier persona que quiera mejorar en el dibujo, independientemente de que quiera dedicarse al comic o no, que haga pequeñas viñetas de manera regular; es una forma extraordinaria de entrenar la mano y los ojos.

Viendo la cantidad de webcomics que se están publicando (ejemplos de ello son José Fonollosa e Iván Sarnago), ¿tienes en la mira una edición en papel de Mocca Café?

Sí, de hecho actualmente estoy trabajando en la autoedición del primer volumen recopilatorio de Mocca Café. No es una tarea nada fácil pero lo estoy emprendiendo con muchas ganas. Veremos si salgo viva de esto…

¿Qué autor o autores te han servido de principal inspiración?

Por supuesto, la lista es demasiado larga para ser justa, pero probablemente mi top 3  de dibujantes lo forman Mary Blair, por su color mágico; Tove Jansson, por su encanto y simplicidad  y Genndy Tartakovsky, por su expresividad.

Y si nos limitamos al mundo del webcomic: Maya Kern, Bouletcorp, Lucy Knisley, Erika Moen, Andrea Torrejón, Sarah Andersen… por no hablar de los más mainstream como Penny Arcade. En fin, muchísimos. ¡Y la lista cada día crece…! Hay gente haciendo cosas muy guays.

Algunas de tus páginas se han publicado por páginas muy activas, prácticamente de donde surgen los memes (como Cuánta Razón), ¿qué se siente al ver tu obra tan popularizada?

Al principio lo veía y sudaba al pensar que mis dibujos iban a recibir toda clase de comentarios troll, la verdad. Creo que es inevitable sufrir un poco por tu trabajo cuando empieza a moverse más, pero obviamente a la vez es un motivo de orgullo. Con el añadido de que, como son experiencias personales, estás de alguna forma conectando con un montón de gente a la que le ha pasado o ha sentido lo mismo que tú. Es muy especial.

¿Qué es lo que más disfrutas de ser una webcomiquera?

Sentir que estoy aportando mi granito de arena a un mundo que adoro, el del dibujo, los comics y el arte en general; es como tener la oportunidad de devolver todo lo que  me ha dado a mí. Algunas personas me han escrito para agradecerme que dibuje, para decirme que soy una inspiración para ellos y que les he animado a continuar dibujando. Es, sin duda, lo más bonito que me han dicho en la vida y hacen que todo el esfuerzo valga la pena.

Desde hace un par de años, más o menos, parece que estamos viviendo una época de empoderamiento de la mujer en el mundo del cómic, en la que autoras jóvenes están ganando visibilidad, sobre todo en el género de humor cotidiano (solo hay que ver a Agustina Guerrero, Ana Oncina o Moderna de Pueblo), ¿cuál es tu opinión al respecto? ¿Te gusta ser partícipe de este movimiento “no oficial”?

Me alegro de que me lo preguntes, porque es algo a lo que le he estado dando vueltas últimamente. Por supuesto, es un enorme motivo de celebración que se esté empezando a romper un poco eso de que los “comics son cosa de hombres”; pero, dicho eso, soy de las que piensan que nuestro género es irrelevante. Me parece más interesante comentar que el género del slice of life, en sí, está en auge, porque hay  tanto hombres como mujeres dibujando mucho sobre lo cotidiano. Lo de que además seamos chicas a mí me parece más bien anecdótico, aunque soy consciente de que, si es así, es gracias a Internet. Ahora las editoriales miden menos tus ventas potenciales por tu género y más por tus seguidores en las redes sociales. ¡Brindo por eso!

La última tira publicada de Mocca Café

Una de las últimas tiras publicadas de Mocca Café

2017-05-17T13:12:41+00:00 Mayo 6th, 2015|Etiquetas: , , , , , , |Sin comentarios

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