Virus para todos

La pareja se basa en la reciprocidad, el dar y recibir, y sin esto sencillamente no funciona. ¿Bonito, eh? Bueno, pues la reciprocidad no siempre es bonita, porque ¿sabéis qué se comparten también? Los virus. Convertir un resfriado en una pelota de volley es asquerosamente fácil cuando tienes pareja.

Tos, mocos, flemas, fiebre, sudores, pastillas, efervescentes, jarabes, alarmas, mantas… Y encima esas asquerosas responsabilidades que te echan encima cuando caes en la trampa de convertirte en adulto. ¿Dónde quedan aquellos tiempos de pasarte el día jugando a la consola con un par de décimas de fiebre?

Aún así, no voy a negar que, con el punto de vista adecuado y algo de actitud, puede llegar a ser algo tierno. Cuidar de la persona a la que amas, ayudarla, mimarla y saber que, de algún modo, tienes su vida en tus manos y puedes jugar con ella como una titiritera mortal… Sí, puede llegar a gustar.

Y por la otra banda también, oye, que te cuiden, te ahuequen la almohada y poder decidir todo lo que se pone en la tele es casi una buena compensación por todos los sudores fríos y el constante deseo de caer en coma durante una semana.

Lo que ya es una putada es enfermar a la vez. Una se pensaba al principio que sería todo abrazos febriles bajo las mantas y un lento languidecer juntos con el efímero consuelo de que el sufrimiento es mutuo, pero va y resulta que alguien tiene que hacer cosas, como preparar la comida, administrar los medicamentos o contestar al teléfono.

Ahí empieza una de las peleas más serias que una pareja pueda atravesar: decidir quién de los dos está más enfermo para que se pueda escaquear. Nosotras tenemos una ventaja, y es que si nos coincide con la regla ya está todo el pescado vendido, instant win. Pero, si no es así, toca empezar a comprar tonos de verde en los mocos, malestares musculares y poca movilidad. Casi pasáis más tiempo discutiendo como hipocondríacos puestos de speed que el que tardaríais en hacer la tarea que toque, es parte del encanto. Y si tienes la desdicha de ser quien se encuentre levemente mejor, ya sabes lo que toca: hacerlo, pero a desgana.

Mejor coge fuerzas para pelear por la manta cuando caiga la noche.

2017-05-17T13:12:43+00:00 Febrero 27th, 2015|Etiquetas: , , , , |3 Comentarios

3 Comentarios

  1. En Pelotas – Pelos everywhere 28 Febrero, 2015 en 10:03 am - Responder

    […] vida en pareja puede ser tan divertida como […]

  2. […] puede ser un coñazo enorme o una película divertida, pero siempre que vemos una de estas pelis juntos se convierte en algo divertidísimo. Fuera el viejo cliché de la chica que se agarra aterrada al […]

  3. […] como un alma condenada. No, en serio, ¿a qué coño juegas? ¿Qué has visto, a Jason Voorhees, al ébola? ¿O solo quieres joderme? Porque desde luego que esta noche no voy a poder pegar ojo gracias a ti, […]

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